El gobierno francés ha anunciado de manera inesperada que el CAPES de Lengua de Señas Francesa (LSF) no se ofrecerá en 2026. Esto afecta a los futuros docentes que se preparaban para el concurso y a toda la comunidad sorda. Muchos consideran esta decisión una amenaza directa para la LSF y los derechos de las personas sordas, especialmente en el contexto de los recortes presupuestarios en la educación.
Cierre inesperado del CAPES LSF
Los candidatos al CAPES LSF, que se estaban preparando para el concurso de 2026, se enteraron de repente de que no se abrirán plazas. Quentin Vasseur, estudiante sordo de máster en París 8, describe esta medida como justificada por falta de dinero: “El gobierno calcula la cantidad de docentes según el número de alumnos que eligen LSF como asignatura en el bachillerato. Eso es muy limitado.” En todo el país, solo hay 32 profesores de LSF con CAPES, y solo uno en la región de Dijon.
El cierre se realizó sin anuncio oficial. Los afectados descubrieron la medida en la web del ministerio al inscribirse en el concurso. Incluso los responsables de los programas de máster no recibieron aviso previo.
Importancia de la LSF para la comunidad
La LSF es esencial para las personas sordas. Aproximadamente 10.000 alumnos en Francia dependen de clases en lengua de signos. Mientras los niños oyentes tienen ocho horas semanales de francés, los niños sordos en pocas ciudades solo tienen dos horas de LSF por semana, insuficientes para una educación bilingüe real.
Considerar que no hay necesidad de LSF y cerrar plazas docentes perpetúa la marginación histórica. Tras la prohibición de la LSF en 1880 en el Congreso de Milán, se impuso la educación oralista y los sordos fueron obligados a comunicarse únicamente de forma verbal. Esta medida es un retroceso más en la educación de jóvenes sordos.
Consecuencias para los docentes
La medida también afecta a los docentes. Sin CAPES, muchos deben trabajar como profesores sustitutos o con contratos temporales, sin estabilidad ni seguridad laboral. Especialmente en LSF, muchos docentes provienen del ámbito asociativo y están altamente precarizados. Quentin Vasseur señala que los alumnos sordos en clases inclusivas se desorientan sin enseñanza cualificada de LSF.
Otras amenazas a la LSF
La formación en LSF de la Universidad Jean Jaurès en Toulouse también está en riesgo. La plaza de “profesor titular con perfil LSF” se suspendió por “razones presupuestarias”. Esta formación es la única que reúne a estudiantes sordos y oyentes, tanto en licenciatura como en máster, y prepara intermediarios y traductores sordos. Sin esta plaza, todo el programa está en peligro.
Políticas, exclusión y resistencia
Los recortes aumentan la exclusión de grupos ya marginados. No se trata solo de dinero, sino de derechos educativos y condiciones laborales. En Toulouse, la movilización estudiantil logró reabrir el máster Agapes, demostrando que la resistencia frente a políticas de austeridad puede ser efectiva.
Conclusión y consejos
El cierre del CAPES LSF es un golpe grave para la comunidad sorda y la enseñanza de la LSF en Francia. Amenaza la formación de futuros docentes, empeora las condiciones de los alumnos y pone en riesgo la supervivencia de la lengua de signos.
Consejos para afectados y aliados:
- Firmar y difundir peticiones: Aumenta la presión sobre ministerios y universidades.
- Dar visibilidad: Artículos, videos o publicaciones en redes sociales generan conciencia.
- Crear redes de apoyo: Asociaciones, estudiantes, docentes y familias deben organizarse juntos.
- Contactar representantes políticos: Cartas y correos electrónicos a legisladores locales ayudan a visibilizar el problema.
- Compartir información clara: Textos sencillos y videos en lengua de signos facilitan la comprensión en la comunidad.
Esta decisión muestra la importancia de defender activamente la LSF y los derechos de las personas sordas. Solo con acción colectiva y compromiso se puede proteger la lengua y apoyar a las futuras generaciones.

