En Sudán viven muchas personas sordas y con discapacidad auditiva sin acceso a educación, intérpretes ni comunicación accesible. Especialmente debido a la guerra y a la constante inseguridad, su vida diaria es muy difícil. Sin embargo, ahora existe una iniciativa especial: los misioneros combonianos están desarrollando una nueva plataforma de aprendizaje de lengua de señas en árabe sudanés. Esta plataforma tiene como objetivo ayudar a las personas oyentes a aprender la lengua de señas para comunicarse mejor con las personas sordas. Al mismo tiempo, fortalece los derechos y la visibilidad de la comunidad sorda.
Por qué este proyecto es tan importante
- Muchas personas sordas viven excluidas: En escuelas, familias y oficinas públicas suele faltar conocimiento sobre la lengua de señas. Las personas sordas son incomprendidas o ignoradas.
- Falta de apoyo profesional: Hay muy pocos intérpretes formados, y muchas instituciones no saben cómo incluir a las personas sordas.
- La guerra agrava la situación: Desde el estallido de la guerra civil en 2023, la vida en Sudán es peligrosa. Los grupos más vulnerables, entre ellos las personas sordas, son los más afectados.
La iniciativa de los misioneros combonianos responde exactamente a estas necesidades: promueve la inclusión, la educación y el respeto.
La plataforma de lengua de señas – ¿Cómo funciona?
El misionero español Padre Jorge Naranjo, director del Comboni College en Jartum, explica:
- Se está desarrollando una página web donde se podrá aprender lengua de señas en árabe sudanés.
- Los contenidos incluyen vídeos, explicaciones sencillas y materiales de aprendizaje.
- La plataforma está dirigida a docentes, familias, estudiantes, organizaciones sociales y cualquier persona interesada.
- Desde el 30 de septiembre de 2025 se están grabando las primeras lecciones en vídeo junto a un intérprete certificado del Sindicato de Personas Sordas de Sudán.
- En la página web también será posible contactar con intérpretes reconocidos. De esta forma, autoridades, escuelas u hospitales podrán colaborar más fácilmente con personas sordas.
Contexto: El Comboni College y la guerra
- El Comboni College fue fundado en 1929 y está situado en Jartum, la capital de Sudán.
- Es una escuela y universidad para estudiantes cristianos y musulmanes, un ejemplo poco común de convivencia pacífica.
- En 2001 se creó además el Comboni College of Science & Technology (CCST), para combinar educación moderna y responsabilidad social.
- Casi la mitad del alumnado es musulmán, muchos procedentes de regiones en crisis como Darfur, las Montañas Nuba o familias refugiadas.
Desde la guerra civil de 2023, gran parte de las instalaciones han sido destruidas. Los edificios se han convertido en zonas de combate. Las clases se realizan ahora a menudo en línea, porque muchos estudiantes han huido. A pesar de todo, el colegio sigue intentando garantizar educación para todos, incluidas las personas sordas.
La vida de las personas sordas en Sudán
- Muchas personas sordas no tienen acceso a la escuela porque casi no existen centros educativos accesibles.
- Las familias a menudo no saben cómo comunicarse con sus hijos sordos.
- Hay muy pocos intérpretes y mucha gente desconoce los derechos de las personas con discapacidad auditiva.
- En zonas de guerra como El-Fasher, en Darfur, la población lucha por sobrevivir, conseguir alimentos y seguridad. Las personas sordas son especialmente vulnerables, porque no pueden oír las advertencias y tienen dificultades para recibir información.
Ideas y propuestas para una mejor ayuda
- Introducir la lengua de señas en las escuelas – no solo para personas sordas, sino también para estudiantes oyentes.
- Promover la formación de intérpretes – también mediante cursos en línea y apoyo internacional.
- Formar a las familias – enseñar señas básicas para evitar el aislamiento de los niños sordos.
- Crear espacios seguros para personas sordas – en iglesias, mezquitas, comunidades o organizaciones humanitarias.
- Informar a organizaciones internacionales de ayuda – para que incluyan intérpretes de lengua de señas en sus acciones humanitarias.
Conclusión
La nueva plataforma de lengua de señas en Sudán representa un paso importante hacia la inclusión. Demuestra que, a pesar de la guerra y la destrucción, hay personas que siguen luchando por la comunicación y la dignidad humana. Para las personas sordas, este proyecto trae esperanza: que dejen de ser invisibles y puedan ser comprendidas y respetadas.
La iniciativa de los misioneros combonianos une educación, tecnología y humanidad – y puede convertirse en un ejemplo para otros países.

