Desde el inicio del curso escolar 2023, hay un problema grave en el departamento francés de Calvados: muchos niños con discapacidad auditiva ya no reciben el apoyo necesario en la escuela. Han perdido el acceso a los llamados “codeadores” – profesionales especialmente formados que acompañan el habla con gestos visuales. Esta técnica se llama Lengua Francesa Hablada Complementada (Langue française parlée complétée) y ayuda mucho a los niños sordos o con pérdida auditiva a entender mejor en clase.
Aunque un tribunal ya ha ordenado que este apoyo debe continuar, el sistema educativo reacciona demasiado lento. Las familias afectadas están decepcionadas y siguen luchando por una educación equitativa.
¿Qué es la codificación y por qué es importante?
La codificación no es lengua de signos. Es una lengua visual propia que complementa el habla con gestos manuales específicos. Estos gestos muestran claramente lo que los labios no pueden expresar completamente – como las sílabas o palabras similares.
El objetivo: que los niños con problemas auditivos entiendan mejor lo que se dice en clase, se concentren más y no se cansen tan rápidamente.
Aurélie Lemarié, madre de un niño afectado, cuenta: “Desde que mi hijo ya no tiene a su codeadora, está más cansado. Se aísla y se siente excluido.”
¿Qué ha pasado?
Hasta 2023, había ocho codeadoras profesionales en la región de Calvados, financiadas por autoridades regionales. Pero de repente se canceló la financiación. Eso significó que las codeadoras ya no podían trabajar en las escuelas. El Estado propuso contratarlas como asistentes escolares (AESH), pero bajo condiciones diferentes. Muchas rechazaron esta oferta porque no respetaba su formación profesional ni su función real.
Algunas familias intentaron pagar a los codeadores por su cuenta. Pero eso es muy caro – y no todas las familias pueden permitírselo.
Sentencia judicial – pero pocos cambios reales
En junio de 2024, un tribunal ordenó que el Ministerio de Educación debe mejorar el apoyo a los niños sordos. Las familias ganaron el juicio. Pero esta sentencia no ha traído una solución rápida.
El ministerio prometió formar a ocho asistentes (AESH), pero su formación actual es de solo 40 a 45 horas – muy poco. Para ser un buen codeador, se necesitan al menos 400 horas de formación y mucha experiencia práctica.
¿Qué exigen las familias?
Las familias afectadas, organizadas en la asociación de padres Apedac, exigen:
- codeadores profesionales bien formados y con experiencia,
- una solución inmediata para los niños afectados,
- más personal de apoyo en las escuelas – no solo para la codificación, sino también para otras necesidades de los niños sordos,
- igualdad de oportunidades para sus hijos como para todos los demás.
También mencionan que en otras regiones de Francia ya existen colaboraciones con servicios profesionales de codificación.
Conclusión: Los niños no deben ser los que pierden
La situación en el departamento de Calvados muestra lo rápido que los niños sordos pueden quedarse atrás – incluso cuando existen leyes claras. A pesar de una sentencia judicial, la solución aún no llega. Los padres siguen luchando por sus derechos – por una verdadera inclusión, por igualdad de oportunidades y por un sistema educativo que no excluya a nadie.
El mensaje principal de los padres es claro: los niños sordos necesitan apoyo profesional ahora, no en el futuro.

